domingo, 25 de diciembre de 2016

Donde hubo fuego, cenizas quedan.

¿Para qué vamos a engañarnos? Que en las mayorías de las ocasiones, cuando la gente pide un tiempo, en realidad lo que quiere decir es  ❝quiero dejarte y no sé como hacerlo❞ o simplemente  ❝no sé que hacer contigo❞ y nuestra situación era claramente la segunda opción, porque no sabía que hacer contigo, lo único que tenía claro era que no podía seguir así porque me estaba haciendo daño, y que jodidamente, estaba haciendo daño a la persona que tenía a mi lado. 
Y el resto de las personas, después de pedir un tiempo se aleja, porque entiende que es la mejor forma de olvidar a la persona y ver si la echa de menos o si está mejor sin ella, pero como siempre tú y yo somos de esos que van al revés del mundo y quisimos quedar como amigos, y hasta aquí, todo bien, pero de lo que no nos dimos cuenta es de que estos ❝amigos❞ tienen sentimientos más grandes que una simple amistad. Que realmente cuando ves a tu ex, enfrente tuya, hablando, haciendo tonterías, tratándote como una amiga, es ahí cuando la herida escuece y cuando paras y sin darte cuenta tu cabeza está pensando ❝quiero volver a probar esos labios❞. Y entonces, se lo dices a tu amigo y él te dice ❝no sabes lo que tenía, hasta que te perdí❞.
En ese momento, nos dimos cuenta de que nuestra historia había sido un desastre, que no éramos capaces de estar una semana sin discutir, que no habíamos puesto de nuestra parte y que todo había sido un caos, entonces piensas que la situación se te ha ido de las manos, que te dejaste llevar demasiado pero que dentro de que no sabes ni lo que hacer con tu vida lo único que tienes claro es que no quieres perder a esa persona. 
Y si, seremos un desastre, dos personas a las que la gente no entiende, pero déjalos, no saben lo que es querer, querer de verdad, no de postureo.

martes, 6 de diciembre de 2016

Tras una despedida, un nuevo comienzo

Sé que llego un poco tarde para despedirme de ti pero ya sabes que las despedidas no son lo mio.
Con tu llegada, llegaron mis 17 pero no empezamos muy bien con ellos, demasiadas lágrimas, peleas, rayadas.. Demasiados malos momentos y me esperaba más de ti pero pese a todo, me voy a quedar con los buenos momentos, que al fin y al cabo son los que valen.
Creo que todos nos merecemos segundas oportunidades, pero contigo es diferente, porque a ti te voy a dar oportunidades cada vez que coincidamos durante toda mi vida, contando años juntos.
Y aunque esto es una despedida, dicen que tras una despedida siempre hay un comienzo, el comienzo del último mes del año, mi querido Diciembre, porque si, eres mi favorito, me transmites amor y felicidad y espero que siempre sea así.
Olvido el pasado y confío en que este año nos llevemos bien, porque el año pasado me diste un final inesperado y para nada agradable. Pero este año voy a sacar contigo lo mejor de mi y aprovecharlo al máximo, ya que con tu despedida, cerramos otro año.
No me falles Diciembre.
Att: Laura.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Te quiero más de lo que piensas.

Es increíble como una persona te puede marcar tanto en casi 3 meses, como un chaval que parece de hielo en las manos correctas se derrite, como puedes ver la ilusión en sus ojos y las lágrimas que nadie ve acompañadas de un “por favor no te vayas“ y la realidad que cabe en “las personas que menos demuestran, muchas son las que más sienten“.
Y te pido perdón por las veces que te he fallado, te juro que mi intención nunca fue fallarte, que no quería ver ninguna de las lágrimas que vi en tus ojos y menos por mi puta culpa. Que nunca creí que llegarías a quererme todo lo que me quieres -o dices quererme- y tampoco creí que llegaría a quererte tanto como lo hago, es decir, hasta que duela.
Y si, digo hasta que duela, porque a veces, más bien a días, me duele quererte. Porque sé que no he sido la mejor novia y creeme que día a día me lo recuerdo, y me duele saber que te he fallado y que por mi facilidad de cagarla, esto ya no es lo mismo. Y ojalá que algún día te des cuenta de que esta idiota nunca ha dejado de quererte ni de quitarte la importancia que realmente tienes, que tienes para mi.
Pero hay cosas que no dejan de doler y quererte creeme que me duele día a día, solo que soy esa clase de torpes que siempre se equivocan con la misma piedra y que en lugar de coger y apartarla del camino, me siento con ella a sabiendas de que me puedo lastimar.
Que error hubiera sido no cometerlo y más, tratándose de ti.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Por primera vez no hay música de fondo ni mucho menos inspiración. No, no me muero, tampoco exageremos. Pero los funerales son despedidas. Perdidas. cambios. Y supongo que es lo que me toca ahora a mí. Cambios que llevo queriendo llevar a cabo hace muchos meses y creo que ha llegado el momento de comenzar. Suena irónico ¿no? Hablo de finales a la vez que de comienzos. Hace bastante tiempo que dejé de conocerme. De saber quién era. Porque no soy la misma y no quiero eso.
No puedo volver a ser como antes, porque no recuerdo cómo era pero sin embargo me echo de menos. Como cuando echas de menos los abrazos de alguien a quien nunca has tenido. Como cuando miras un platon y sabes que no te gusta ya sin probarlo. A veces somos tan sumamente extraños y parecidos a la vez que hasta da miedo.
Hacía mucho que no escribía una entrada porque sí sin hablar de perdidas ajenas de amores que quedaron en imposibles o de intentos por ser valiente que fracasaron con la primera piedra que se puso en el camino. Creo que necesito tomarme mi tiempo para volver a conocerme a mí misma, para volver a quererme. Siempre dependido de alguien y he esperado que me quiera todo lo que no era capaz de quererme yo y solo ha provocado que acabe decepcionada, conmigo por confiar en ellos y con la otra persona por no quererme como esperaba. Y supongo que me he cansado de sentir que el mundo siempre está antes que yo y no al revés. De los mismos "tú puedes" cuando estaba claro que no podía.
¿Cómo iba a poder pasar de algo que no quería dejar? No nos engañemos, no quería mirar hacia delante porque era más bonito mirar hacia atrás y pensar que, quizás, cogiendo cada detalle y repitiendolo todo volvería a su lugar.
Pero eso nunca ocurriría, porque aunque cuesta asumirlo, que cuesta, hay cosas que están hechas para no volver a repetirse nunca. Para que pasen únicamente una vez en la vida y luego quede solo para el recuerdo. Cosas buenas. Supongo que por eso me ha costado tanto avanzar. Supongo que por eso he llegado a querer todo lo que he querido. Me volví loca. Vivía por y para volver a tener esa sensación de felicidad conmigo misma. Perdí tanto la cabeza que me pisotee a mí misma con tal de buscar remedios para volver a todo aquello. Pero no vuelve porque igual, es lo mejor.
Aunque no lo parezca a veces es mejor que "épocas" que creemos que son lo mejor que nos ha pasado, acaben. Porque aunque os joda leerlo todo, repito, todo siempre sacaba jodiendo. Y pocos son capaces de hacer que lo que se jode ,vuelva a tomar el camino correcto, aunque no sea el mismo que el anterior. Eso es llevar una relación a flote. Pelearte 10 veces al mes y reconciliarte 12, una más, por si las moscas y que te sigas levantando cada mañana dándole gracias a la vida por tener todo lo que tienes y a quién tienes.
Solo venía a decir que es hora de que me tome mi tiempo para mí, para mi felicidad y que nunca, jamás, dejeis que nadie os diga que no sois capaces de algo, porque os aseguro que se equivocan.

lunes, 24 de octubre de 2016

Quien nos ha visto y quien nos ve.

Y pensar que todo empezó por una red social, como cuando te habla una persona cualquiera que nunca va a ser más que eso, una persona cualquiera. Pero a veces las cosas cambian y de repente empiezas a hablar con una persona sin saber a todo lo que eso va a llevar: las risas, los enfados, los piques, las quedadas, las sonrisas, los abrazos, las miradas, los besos...
Porque las piezas diferentes encajan a la perfección y los polos opuestos se atraen, y eso es lo que somos tú y yo, tan distintos que encajamos, que llegaste de la nada y ahora viene el típico “y te has convertido en todo“ y si, se puede decir que poco a poco te fuiste convirtiendo en todo lo que necesitaba, eras mi gran apoyo, el que sacaba lo mejor de mi y también lo peor, y lo mejor de todo es que hasta te gustaba lo peor de mi, que siempre querías ver a esa chica guerrera que en realidad nunca fui pero que tú me dabas las fuerzas para intertar serlo, y de repente.. 
Todo se viene abajo, empiezan los errores, los lamentos, las rayadas, las discusiones... Y todo termina, pero ¿sabes que pasa? Que a veces cuando se dice adiós, en realidad sólo quieres decir hasta luego, porque separar de esa persona y eso lo que me pasó contigo, que por mucho que me intentara convencer, siempre supe que nunca te voy a poder decir un adiós y que sea definitivo, porque me marcaste como nadie nunca lo había hecho antes.
Sé que las cosas han cambiado, que aunque me ha costado he rehecho mi vida, mi vida sin ti y no sabes como duele, pero he aprendido que a veces por mucho que quieras a una persona, no puedes obligarla a quedarse a tu lado, así que.. Si quieres irte, vete, no te lo voy a impedir pero que sepas, que como siempre, para mi esto no es un adiós, sino un hasta luego.
Hasta luego, te dice la tonta que te sigue queriendo, aún en la distancia, como siempre lo ha hecho y nunca te lo decía.

jueves, 25 de agosto de 2016

Soy ese miedo que me atormenta.

Soy ese miedo a hacer algo y cometer un error sin darme cuenta de que todos los cometemos y no pasa nada, soy el miedo que tengo cuando llega alguien que me hace confiar sin darme cuenta de que todos nos merecemos una oportunidad, el miedo que siento al pensar que puedo querer a una persona sin darme cuenta de que querer es lo que nos hace seres vivos, soy ese miedo que me impide vivir sin darme cuenta de que lo único que hago es sobrevivir.
Con 16 años y ayer en la comida le dije a mi propia madre: “Mamá, no soy feliz“. Pero es normal, porque lo que estoy haciendo no es vivir, es sobrevivir en este mundo donde a lo que más importancia le doy es a la opinión del resto y así me va, que no soy feliz porque no hago lo que realmente quiero o me gustaría, sino porque hago lo que la gente quiere que haga, lo que al resto le gusta. Y lo peor de todo es que no paro de hacerlo, no paro de satisfacer al resto pensando que es lo mejor que puedo hacer, cuando la mejor opción sería hacerme feliz a mi misma. Pero es demasiada la presión que siento cada vez que pienso en lo que pueda pensar o decir la gente y lo que a mi me impide vivir de una puta vez mi vida.
Soy ese miedo que me impide que lleve 2 días si hablarle a la gente que me quiere, sólo a mis padres, a una amiga y al chico con el que empezó todo esto y al fin y al cabo este es el rincón donde puedo desahogarme y donde a pesar de que se me escape alguna que otra lágrima puedo sacar todo lo que dentro me está matando. 
Soy ese miedo que hace que esté perdida y que no sepa que hacer con mi vida, pero ojalá encontrarme pronto y ser feliz.

martes, 12 de julio de 2016

Adiós, mi vida.

Que si me daban a elegir, me quedaba con tu sonrisa. Ahora es cuando toca mirarte de frente y decirte que a veces querer es dejar ir, es morir para que otro viva.
Y ahora dime si vas a buscar esta sonrisa en otras bocas, si vas a besar su cuello como me besabas a a mi, si vas a tener miedo a perderla, como yo tuve miedo de perderte a ti. Si me buscarás entre los pliegues de tus sábanas después de correrte con ella,con la esperanza de encontrarme ahí y poder arrancarme un abrazo.
Enamórate y quierele a quien venga, pero no te olvides de mi.
No olvides todo lo que nosotros vivimos,  desde esos "buenos días" en tu cama, hasta esas "buenas noches" en la mía.
Escríbeme una carta de despedida, dime que soy lo peor que ha pasado por tu vida, que yo seguiré diciendo: 'un placer haberte perdido'.