Soy ese miedo a hacer algo y cometer un error sin darme cuenta de que todos los cometemos y no pasa nada, soy el miedo que tengo cuando llega alguien que me hace confiar sin darme cuenta de que todos nos merecemos una oportunidad, el miedo que siento al pensar que puedo querer a una persona sin darme cuenta de que querer es lo que nos hace seres vivos, soy ese miedo que me impide vivir sin darme cuenta de que lo único que hago es sobrevivir.
Con 16 años y ayer en la comida le dije a mi propia madre: “Mamá, no soy feliz“. Pero es normal, porque lo que estoy haciendo no es vivir, es sobrevivir en este mundo donde a lo que más importancia le doy es a la opinión del resto y así me va, que no soy feliz porque no hago lo que realmente quiero o me gustaría, sino porque hago lo que la gente quiere que haga, lo que al resto le gusta. Y lo peor de todo es que no paro de hacerlo, no paro de satisfacer al resto pensando que es lo mejor que puedo hacer, cuando la mejor opción sería hacerme feliz a mi misma. Pero es demasiada la presión que siento cada vez que pienso en lo que pueda pensar o decir la gente y lo que a mi me impide vivir de una puta vez mi vida.
Soy ese miedo que me impide que lleve 2 días si hablarle a la gente que me quiere, sólo a mis padres, a una amiga y al chico con el que empezó todo esto y al fin y al cabo este es el rincón donde puedo desahogarme y donde a pesar de que se me escape alguna que otra lágrima puedo sacar todo lo que dentro me está matando.
Soy ese miedo que hace que esté perdida y que no sepa que hacer con mi vida, pero ojalá encontrarme pronto y ser feliz.
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