Que conmigo no llegarás a tres metros sobre el cielo, ni siquiera llegarás a rozarlo, tampoco vamos a estar juntos en un barco y darnos el beso de Titanic y, por supuesto, yo no dejaría mi vida por ti como hizo Bella por Edward. Esto no se parece al cuento de la bella durmiente y, probablemente, no acabe con un fueron felices y comieron perdices. Y tampoco voy a escribir nuestra historia en un diario para cuando pierda la memoria alguien me lo lea como hizo Noa, no sería capaz de enamorarte como en 50 primeras citas, ni siquiera aguantaría tres, que todo eso solo son películas, bienvenido a la realidad cariño.
Que vale que lo nuestro no sea un amor de película y no creo que se le pueda llamar amor, pero fui la que lo dio todo por ti. La que ha perdonando lo imperdonable, la que se ha dejado el orgullo debajo de las piedras. La te ha querido como nadie y créeme, pueden quererte mil más, si me superan, suerte. Has perdido un diamante,porque tu aficción era ir recogiendo piedras.
Y ya que hablamos de cuentos, te voy a contar uno: "Érase una vez un peter pan que quería hacerse mayor, un pirata que temía al agua, un dragón que odiaba el fuego, una bella durmiente con insomnio, una hada mala y una bruja buena. Érase una vez un mundo donde todo era posible, donde arriba era abajo y abajo era arriba, donde lo malo era bueno, y lo bueno, pues no tan bueno. Porqué detrás de cada persona se esconde otra; quizá más falsa, quizá más triste, quizá más orgullosa, quizá más feliz, quizá, quizá más sola...quizá mejor, quizá peor, quizás la que un día fue tuya"
No hay comentarios:
Publicar un comentario