martes, 28 de abril de 2015

Buscando la felicidad, lejos de ti

Cansada de ver pasar trenes he decidido subirme al único en que no sé en qué dirección me lleva, a uno que puede llevarme a la cima o a la ruina, quién sabe, he dejado el equipaje con los miedos en la estación, justo antes de subir, por si algún día te da por ir a buscarme, la ves y decides abrirla para ver lo que callaba, todas y cada una de las cosas que hay dentro te pertenece, así que si quieres puedes ir a recogerla, yo ya no la quiero, ábrela, escúchalos, léelos, pero no se te ocurra memorizarlos no sea que en una de esta se te cuele alguno por dentro y decidas subir al mismo tren que he subido yo y me encuentres intentando olvidar las veces que me perdí en tu pecho, en tu brazos o en tus labios, no lo hagas, por favor, no subas, no vengas a buscarme, ni siquiera quiero que lo intentes, búscame si quieres en tus sueños, o en tu pasado, pero no lo hagas en tu presente, que hemos sido, pero ya no somos. 
No me busques, no te preocupes de si hoy he pensado en ti -siempre lo hago- o no lo he hecho, estoy aquí para no hacerlo aunque siga hablando de ti y siga sonriendo al hacerlo, estoy aquí para no volver a escribirte aunque no sepa hacerlo de otra cosa -intento no hacerlo-, me he ido y ahora sí que no pienso volver aunque me sepa el camino hasta ti de memoria incluso cuando estoy subida en un tren con destino no se donde, y las piernas me sigan temblando al recordar el roce de tus manos sobre mi cuerpo, el corazón me pide tregua a la vez que me dice que por favor no me aleje ni un milímetro mas de ti -pero tu pecho ya no es mi casa-, esta vez haré caso a la razón, quizá no es la mejor opción, pero te prometo, que aunque no me creas, vas a estar mejor sin mi.

No hay comentarios:

Publicar un comentario